domingo, 5 de julio de 2009

El dulce encanto de la infancia

Tienes un arte especial, para captar los rostros de los niños.
Al contemplar esta me ha venido en mente la de aquel niño en b/n que me recordaba a Marcelino Pan y Vino.
Encuadre, luz y expresion.
Un abrazo, Pepe, gracias por compartir.
http://lamarenmicabeza.blogspot.com/

6 comentarios:

Pepe Ventureira dijo...

Hola Rosamari...gracias por compartir en tu blog fotos mías...sí es cierto, lops niños son uno de mis temas favoritos...me gusta en especial su libre ensoñación, y su espontaneidad...un abrazo

Anónimo dijo...

Hola.

Buen momento.
Es una foto muy curiosa y no solo por lo que se ofrece en el escaparate.
Si aceptamos a la monja del escaparate como un personaje mas, los tres de la foto, niña, el paseante del reflejo y la misma monja miran a sitios diferentes cada uno de ellos.
Muy bien conseguida la luz.

Saludos.

Chano (Ingenio)

laffon dijo...

El reflejo del paseante enmedio de la niña y la monja le da una fuerza muy especial, a mi modo de ver, ya de no nos deja ver, del todo claro,a cual de las dos su vista le cautiva. Un acierto. Por otro lado doy las gracias a Shat por el enlace de otro buen compañero perdido

Jorreto dijo...

La infancia y el anacronismo religioso. Buena mezcla.
Esa carita de la cria y el rancio escaparate celtiberico son un poema. Sobre papel ya amarillento del tiempo, que parece haberse detenido para que hicieses la foto.
Saludos,

Anónimo dijo...

En primer lugar, es un placer volver a ver fotos del amigo Pepe (te doy las gracias yo también por el enlace).
La foto me parece estupenda. Los tres personajes están en su papel; la santa como tal, la niña encantadora y el señor-espíritu entre las dos.

Saludos de Fernando.

shat- dijo...

Gracias Pepe, Chano, Javier, Antonio y Fernando por la visita y los comentarios.
A Pepe, gracias por compartir.
Un abrazo